Leo en Motorfull una noticia sobre el desarrollo de un vehículo innovador por parte de una poco conocida compañía europea, MDI. La innovación se encuentra debajo del capó, donde se combinan dos tipos de motores, uno de combustión de toda la vida y otro de aire comprimido. Anteriormente ya se había hablado sobre este tipo de vehículos, ya que TATA inició hace un tiempo proyectos similares, aunque no me había llamado especialmente la atención por las discretas prestaciones que ofrecían este tipo de alternativas, cosa que hoy, con las cifras que nos presenta el post de Motorfull, se me antoja un duro competidor en la lucha de las energías alternativas al petróleo. Si la cosa avanza, un vehículo únicamente impulsado por aire comprimido sería extraordinario, ya que nos evitaríamos cualquier tipo de contaminación, bien sea derivada por la combustión de hidrocarburos o por la fabricación de baterías de litio, aunque también hay que analizar si el coste de compresión del aire es energética y económicamente viable.
El tema de las energías alternativas en la automoción siempre me ha llamado mucho la atención, porque a día de hoy parece ciencia ficción que podamos acabar con la grandísimainfluencia de los países exportadores de petróleo en la economía mundial. Para mí la que tiene más probabilidades de llevarse el gato al agua a medio plazo es el hidrógeno, puesto que es la que más ha centrado la atención de los fabricantes, que han invertido grandes cantidades de dinero, y parece llevar claramente la delantera, porque mientras unos todavía son prototipos, el Honda FCX Clarity, impulsado únicamente por hidrógeno, ya ha salido a la venta en USA.
Las otras alternativas que hoy por hoy tenemos son los biocombustibles (que igualmente contaminan), la energía eléctrica (que no ha alcanzado grandes prestaciones), la solar (muy poco desarrollada), y las que denomino “alternativas de transición” ya que siguen dependiendo del petróleo, como es el caso de los famosos híbridos y el que encabeza este post, el aire comprimido combinado con el motor de explosión de siempre; estas últimas desaparecerán con el tiempo. Lo que sí que podemos predecir es que en esta batalla, los intereses de los más grandes van a estar más presentes que nunca.
Punto analítico: ¿Cuál será el futuro de las energías en los vehículos de transporte? ¿Qué energía se llervará el gato al agua? ¿Será esta batalla finalmente una batalla de intereses?
¡Ahora tú puedes opinar sobre quién ganará la batalla energética dejando un comentario!
Vía: Motorfull

1 respuesta hasta el momento ↓
hctrnz // Agosto 12, 2008 a 10:07 pm
En mi opinion tendriamos que usar la bicicleta, con la sana que, lo poco que contamina (contando que contamina en su fabricacion) y lo sanotes que estariamos todos con tanto ejercicio seguro que triunfa como vehiculo del futuro, eso si, si llueve te mojas y si hace frio te congelas, pero dejando esos pequenyos matices a parte, un chollazo, que te lo digo yo.
La otra alternativa que propongo son los patines pero los callos y las ampollas en los pies joden un punyao asi que no tira mucho.
Hctr